Aprender algo nuevo también es un plan y puede ser una forma hermosa de disfrutar tu tiempo. En Luna de Miel creemos que uno de los planes más lindos es simplemente regalarte un momento para descubrir algo que te provoque curiosidad, sin presión, sin metas enormes y sin la idea de que tiene que servir para algo productivo.

En febrero, cuando el verano sigue presente pero la rutina empieza a asomarse, probar cosas nuevas se siente especialmente refrescante. Por ejemplo, puedes inscribirte en un taller corto de cocina en Le Cordon Bleu Perú, donde suelen ofrecer clases prácticas de pastas, postres y cocina básica para aficionados. También hay propuestas más relajadas y caseras en estudios gastronómicos independientes de Barranco y Miraflores, ideales para aprender sin presión.

Si te atrae lo creativo, una excelente opción son los talleres de cerámica, acuarela y arte manual que se dictan en espacios como Dédalo Arte y Artesanía, donde constantemente hay workshops cortos para principiantes. Son perfectos para pasar una tarde distinta, ensuciarte las manos y desconectar del celular.

Para quienes disfrutan la fotografía, una experiencia muy bonita es unirse a caminatas fotográficas por la ciudad organizadas por comunidades como CLUB de FOTOGRAFÍA PERÚ (CFP), donde aprendes a mirar Lima con otros ojos mientras practicas encuadres, luz natural y composición, incluso solo con el celular.

Si te provoca aprender algo digital desde casa, hay opciones muy accesibles. Los cursos gratuitos de Meta te enseñan desde marketing en Instagram hasta creación de contenido, ideales si tienes un proyecto personal o simplemente quieres entender mejor las redes sociales. Por su parte, los programas de Google incluyen cursos de marketing digital, productividad y análisis básico de datos, muy claros y pensados para principiantes.
Para idiomas y habilidades creativas, plataformas como Coursera ofrece cursos cortos de inglés, fotografía, diseño, escritura y más, muchos de ellos con horarios flexibles y opción gratuita.

Lo bonito de aprender por placer es que no hay resultados que cumplir. Tal vez hagas solo dos clases, tal vez abandones a la semana o tal vez descubras un nuevo hobby que te encante. Todo está bien. El valor está en activar la curiosidad, dedicarte tiempo de calidad y disfrutar el proceso.
Además, aprender algo nuevo ayuda a desconectar mentalmente del estrés diario. Cuando te concentras en amasar una masa, moldear arcilla o entender una nueva habilidad, tu mente descansa de preocupaciones y se enfoca en el presente.
Volver a aprender como cuando eras niña , por curiosidad y no por exigencia. Esta es una forma hermosa de autocuidado. Este febrero, regalarte una nueva experiencia puede ser uno de los mejores planes que hagas.Te invitamos a seguirnos en Facebook , en Instagram. Y suscríbete aquí para recibir por email las novedades.